
El reto consistió en crear la identidad de una nueva gama de productos lácteos enriquecidos que lograra destacar en un lineal saturado de códigos puramente deportivos. El objetivo era claro: dotar a Celta de una estética potente y técnica, vinculada a la proteína, pero conservando la confianza y la cercanía de una marca de consumo diario.



Más allá de la estética, el proyecto de Celta +Proteína es un ejercicio de estrategia de producto. Logramos una diferenciación visual en el punto de venta que separa la gama del resto de lácteos blancos, pero que a la vez se siente coherente dentro del ecosistema de la marca.
El resultado es un packaging que habla de nutrición avanzada, sabor y calidad láctea, diseñado tanto para el formato de litro familiar como para los batidos on-the-go de cacao y café.

